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El faro del Grao

El faro de Castelló, como el puerto, es de una gran belleza y tiene, como todos los faros, el encanto romántico de tiempos antiguos.

La torre es octogonal de sillería labrada. Descansa sobre un primer cuerpo prismático de la misma sección, en el que se abre la puerta de entrada. Está rematada por una cornisa soportada por ménsulas, con su balconcillo, torreón y linterna. Las esquinas están adornadas con cordones verticales de sillería que destacan de la superficie. En la parte del mar abierto está la caseta, también de sillería.

Los comienzos históricos de la señalización marítima del Grao de Castellón son incluso superiores a la existencia del propio puerto.

Como sucedía con los de Burriana, Vinaroz y Benicarló, por aquellos tiempos solamente había un fondeadero frente a la playa y, a marcarlo se destinó la primera luz que ahora nos ocupa.

Proyectada en 1864 por el ingeniero Leandro Alloza, era de pequeño alcance porque la navegación de altura se hacía con los faros de Oropesa y Columbretes.

De luz fija blanca elevaba el foco luminoso a 6,80 m sobre el suelo y 8 sobre el nivel del mar, lo que proporcionaba un alcance de 9 millas en tiempo ordinario. Estaba dotado de una lámpara de aceite por capilaridad y de un aparato de 6° orden de la casa Henry Lepaute.

En 1891 el ingeniero Modesto Español proyecta un muro de defensa para protegerlo y se habla de trasladarlo a otro lugar. Esto no llega a realizarse porque, afortunadamente, los nuevos diques que se estaban construyendo en el puerto le protegen. Finalizadas las obras del dique en 1915, se acuerda emplazar un faro en su extremo cuyo proyecto realiza el ingeniero director del puerto José Serrano.

Terminados los trabajos de la torre y de la colocación de los aparatos, se enciende por primera vez en la noche del 22 de julio de 1917, dejando el mismo día de prestar servicio la antigua luz de ocultaciones.

La apariencia que se le dio fue la misma que la suprimida repetida cada 20″, el alcance era de 13 millas y la altura sobre el mar 15,60 m.

Realizados los trabajos de electrificación estrena esta energía el 18 de enero de 1922, por medio de una lámpara de filamento “Mitra” de 600 bujías que le proporcionaría un alcance luminoso de 17 millas en tiempo medio, como reserva se le instaló un grupo electrógeno de gasolina Áster con dínamo de 1.200 w.

El 26 de diciembre de 1926 un gran temporal azota la costa. Como consecuencia de ello destroza un trozo del morro del dique, llegando las olas hasta el faro. A las 19,30 un golpe de mar se lleva por delante las ventanas de la habitación aneja a la torre que albergaba el grupo electrógeno, inundándola.

Aprobado el Proyecto de Señales Marítimas del año 1967, se asigna para Castellón la misma característica y un mayor alcance geométrico, imposible de conseguir con el faro existente. Para lograrlo, en 1971 se construye a su lado una nueva torre de hormigón armado y tipo normalizado pintada a franjas blancas y negras de 3 m de diámetro y 25,6 m de altura.

faro-grao-castellon
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