El Parque Ribalta es el Jardín más emblemático de Castellón y uno de los más singulares de la Comunidad Valenciana. La configuración de este conjunto parte de finales del siglo XIX, cuando la ciudad inicia un despliegue hacia la industrialización.
En la actualidad más de 450 especies nos hablan de su diversidad y riqueza botánica. De la vegetación original aún tenemos varios árboles, especialmente los Cócculus laurifolius, Cupresus funebris (muy escasa actualmente) o el Taxus baccata con representantes muy notables. También la colección de Palmáceas del recinto que junto con la envergadura de los Plátanos y los Celtis (Lledoners) completa un conjunto de gran riqueza botánica difícil de igualar.
Esta construido sobre el solar del antiguo cementerio del Calvario, dedicado a un pintor catalán que entonces se suponía hijo de Castellón, el proyecto corrió a cargo de D. Lluís Alfonso así como el diseño de jardines con estilo romántico.
En el interior destaca el “'Estanque”' con un kiosco para las aves acuáticas (Tomás Traver), el palomar (1923-1930) un templete de música (obra de Francesc Maristany) y un obelisco que recuerda cuando la ciudad resistió los ataques carlistas. Una balaustrada recorre la plaza decorada en la parte baja con cerámica y un conjunto de bancos decorados en cerámica también de los años 20 con diseños del catálogo de la Fca. de Azulejos Segarra Bernat.
Integrándose en el Parque encontramos La Plaza de la Independencia más conocida como la "Farola" finales del siglo XIX principios del XX y edificios de rasgos modernistas e historicistas configuran uno de los entornos más peculiares de la ciudad.
Todo este conjunto está catalogado como Bien de Interés cultural, en el Patrimonio Nacional y en el Patrimonio Cultural de la Generalitat Valenciana